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La Orquesta Imposible dirigida por Alondra de la Parra

La meta de Alondra de la Parra es que el concierto se vuelva viral, porque cada clic de su Orquesta Imposible se puede convertir en millones de donaciones adicionales para los dos organizaciones.

Redacción

El 2020 ha sido un año transformador para la mayoría de los músicos. Las salas de conciertos permanecen y los bares clausurados, cerrando los espacios disponibles para la música en vivo.

En el mundo de la compositora mexicana Alondra De la Parra, uno plagado de conciertos en palacios europeos, los artistas han emigrado poco a poco a las plataformas digitales para seguir conectando con su audiencia desde sus propias casas. Sin embargo, el panorama es muy distinto para la batuta de Alondra, su equipo pierde poder en el streaming: los movimientos de sus brazos no tienen sentido si los músicos están en cuadros aleatorios de Zoom.

Por ello, después de semanas de confinamiento, De la Parra se sumó al reto de elevar la calidad de los conciertos digitales de la mano de su Orquesta Imposible. Ésta se conforma por 30 de los mejores músicos del mundo repartidos en siete ciudades. Entre sus integrantes destacan: la trompeta del cubano Arturo Sandoval, el violín del ruso Alekséi Igudesman y el oboe de la española Cristina Gómez.

No se trata de un concierto en vivo, aun cuando cada músico parece estar tocando en la misma sala oscura. Además, la conductora le pidió a la bailarina mexicana Elisa Carrillo que interpretara la pieza frente a un fondo negro. Su cuerpo aparece en el vídeo, como un espíritu color lila que baila entre el brillo de los instrumentos.

Para que su orquesta efectivamente fuera digital, la reconocida directora tuvo que poner la batuta a un lado y se convirtió en editora de audio, en asistente de fotografía y en ingeniera de sonido. “Puedo decir que le dediqué a la postproducción de audio unas 100 horas”, contó satisfecha y añadió en una entrevista con El País: “La cantidad de trabajo fue como si hubiera hecho, no sé, 10 conciertos en los que ensayo con la batuta”.

El concierto, disponible en distintas plataformas digitales, es también parte de un esfuerzo filantrópico que surgió a principios de marzo, después de las protestas relacionadas a la violencia contra las mujeres. La artista contactó a distintas empresas privadas buscando llevar donaciones a dos organizaciones mexicanas –la Fundación Semillas y Save the Children—, que promueven iniciativas a favor de mujeres y niños en situación de vulnerabilidad durante la pandemia.

La meta de Alondra de la Parra es que el concierto se vuelva viral, porque cada clic de su Orquesta Imposible se puede convertir en millones de donaciones adicionales para los dos organizaciones.

Alondra relató cómo fue dirigir a los 30 músicos de una orquesta a distancia, todos se grabaron independientemente en seis ciudades diferentes: Valencia, Nueva York, Montecarlo, París, Berlín y Los Ángeles. Cada uno recibió su partitura, con todas las anotaciones necesarias. La conductora hablaba con ellos antes y especificaba la manera en que debían tocar cada pasaje.

A la hora de grabar, De la Parra supervisó a través de Zoom desde su casa. “Yo iba supervisando y les iba diciendo cuestiones musicales, uno por uno. Después, al tener cada uno de los tracks, pusimos todo junto. Yo quería que tuviera una forma única, que no se pareciera en nada a otra interpretación de otro momento en mi vida o a otra orquesta, porque eso sería fotocopiar una obra de arte.”

“Para poder recrear eso, me junté con el contrabajo y la percusión. Percusión, piano y contrabajo tocamos primero, porque eso sí era permitido: éramos solo cuatro músicos. Tocamos y eso lo grabamos: hicimos una estructura de los tiempos, las transiciones, toda la arquitectura de la pieza. Eso es lo que yo normalmente haría con mis gestos. Todos los músicos escuchaban luego esa grabación original, que partía de una unión y una conexión humana real. No era una grabación previa, o hacerle play back a algo que ya existía. Esa fue la manera en la que pude resolver cómo acercarme lo más posible a la conexión humana real en vivo, sin que fuera en vivo. Después, todos grabaron sobre ese track y quité la parte de la percusión y el piano, luego se grabó encima otra versión de piano, otra versión de percusión y después fue hacer que todo cuadrara exactamente.”

Alondra abandonó la batuta y se dedicó a la edición: “El salir con una batuta y mover los brazos era lo único que sobraba en este proyecto, pues para empezar nadie me vería. Yo no estaría en contacto con ningún sonido. Este es el único de mis proyectos en el que los ensayos se hicieron después del concierto. Es decir, todo se grabó y después tuve que arreglar todo, en postproducción, en la edición, para que todos cayeran juntos. En total fueron muchísimas horas de trabajo, de los ingenieros de sonido y mías”.

La pandemia le dio la libertad de crear la orquesta que quería y no una impuesta, con 30 superestrellas de la música clásica. La famosa directora mexicana lo definió así: “esta orquesta no pretende ser una orquesta, no es como que mañana exista esa orquesta virtual. No necesariamente va a existir. Quizás hagamos un proyecto o algo después y hay muchas ideas de qué podemos hacer como equipo, pero son solistas mundiales que no tocan en orquestas. Entonces es una orquesta imposible: no es posible que funcione, que exista”.

El proyecto es relevante para Alondra de la Parra porque a través de él fortalecerá el “Fondo Semillas, la red nacional de refugios para mujeres y niños. Vamos a ayudar a seis organizaciones encabezadas por mujeres en diferentes lugares del país, para fortalecer iniciativas que promueven su independencia, su empoderamiento económico, psicológico y educativo. También vamos a apoyar el proyecto de una orquesta de niños en Ecatepec. A través de la fundación Save The Children vamos a ayudar a centros de educación temprana, que son prácticamente guarderías para niños de cero a seis años… Vamos a hacer también un evento de recaudación de fondos con algunas celebridades, como Ana de la Reguera o Natalia Lafourcade. Habrá una página de Internet, donde los interesados podrán ver el vídeo y donar. Esos donativos pasan directamente a las fundaciones para fortalecer estos programas”.

FUENTE: https://www.gaceta.unam.mx